
Y todo comenzó con una copa de vino , mas al beberla quedé profundamente dormido. Soñé que soñaba un dulce sueño y al acabar desperté conmovido; qué extraño perfume, que extraña embriaguez que turbó mi… Leer +
Y todo comenzó con una copa de vino que degustaba placidamente cuando Ana me dijo," creo que he roto aguas". A partir de ese momento toda la tranquilidad que me acompañaba se esfumó por completo. Corrimos hacia… Leer +
Y todo comenzó con una copa de vino Y Todo comenzó con una copa de vino. Otra copa de vino? Espera que ya vuelvo. Se fue por el estrecho pasillo entre la mesas. Era muy alta, de belleza contundente… Leer +
Y todo comenzó con una copa de vino Las sanguinarias guerras entre Roma y Cartago. Las más cruentas batallas que libraron los troyanos. Incluso las atroces expediciones asiáticas que emprendió Alejandro… Leer +
Y todo comenzó con una copa de vino en una tarde de invierno, cerca del anochecer. Mirando por mi ventana observaba la gente pasar bajo la lluvia, copa en mano y disfutando de aquel fin de semana. Por un… Leer +
Y todo comenzó con una copa de vino Y todo comenzó con una copa de vino, una mirada enamorada, la complicidad de la noche, el crepitar del fuego cuya luz reflejaba en las copas el estallido de la pasión de un… Leer +


© 2009 Grupo Solar de Samaniego, S.L.
Y todo comenzó con una copa de vino , mas al beberla quedé profundamente dormido. Soñé que soñaba un dulce sueño y al acabar desperté conmovido; qué extraño perfume, que extraña embriaguez que turbó mi alma y veló mis sentidos. Dulce noche, sereno susurro, juego de amores eternos, bálsamo en lo desconocido. Y ahora en lo lejano, en el final de mi camino, ahora te recuerdo clara, después de que te hayas ido; fuiste para mi un susurro, una caricia furtiva, una mirada escondida, fuiste aquella copa de vino, hermosa flor de mi destino.
Y todo comenzó con una copa de vino que degustaba placidamente cuando Ana me dijo," creo que he roto aguas". A partir de ese momento toda la tranquilidad que me acompañaba se esfumó por completo. Corrimos hacia el hospital, donde a las horas nació nuestro primer hijo, Alvaro. Fué una sensación indescriptible, un momento mágico el abrazarlo por primera vez en el pasillo de la maternidad. Más tarde a medio día, acompañado de familiares y amigos, retomé una copa de vino y lo celebramos, me felicitaron y compartimos alegrías y esperanzas futuras. Hoy en día al degustar ese vino evocamos aquellos instantes que marcaron para siempre nuestro destino.
Y todo comenzó con una copa de vino Y Todo comenzó con una copa de vino. Otra copa de vino? Espera que ya vuelvo. Se fue por el estrecho pasillo entre la mesas. Era muy alta, de belleza contundente pantorrillas, como las de las bailarinas. Se sentía contemplada con su gracia femenina, la que te atrapa y no te suelta, como los amarres de ciertos barcos. Se creía la dueña del mundo. Aún dentro de mi asombro momentáneo me resultaba evidente que esa niña no pertenecía aquel lugar.
Y todo comenzó con una copa de vino Las sanguinarias guerras entre Roma y Cartago. Las más cruentas batallas que libraron los troyanos. Incluso las atroces expediciones asiáticas que emprendió Alejandro Magno, comenzaron con una copa de vino. Los hombres entonces, en el albor de la contienda, bebían de toscas jarras rebosantes que saturaban sus necias bocas, derramando cual si fueran bárbaros, tan preciado caldo. En un intento burdo de celebrar victorias todavía no logradas. Hoy yo, sin embargo, embarcado en la ardua empresa de conquistar tu corazón, vierto en tu delicada copa, con extrema sutileza, el preciado contenido de mi mejor botella de Solar de Samaniego.
Y todo comenzó con una copa de vino en una tarde de invierno, cerca del anochecer. Mirando por mi ventana observaba la gente pasar bajo la lluvia, copa en mano y disfutando de aquel fin de semana. Por un momento me quedé observando aquella pareja, debian tener más de 60 años cada uno, pero la dulzura entre ellos era como la de otra pareja en la calle del frente que no pasaba de 20 años cada uno. Era como observar el presente de una pareja y el futuro hecho realidad. Disfrutando de un afrutado vino sonreí al ver aquella escena de lluvia yde ayuda mutua entre parejas y de edades tan diferentes, pero que compartian el amor más puro que se podía observar.
Y todo comenzó con una copa de vino Y todo comenzó con una copa de vino, una mirada enamorada, la complicidad de la noche, el crepitar del fuego cuya luz reflejaba en las copas el estallido de la pasión de un amor incontrolado, eterno. La sombra de los amantes se dibujaba en las paredes desnudas, mientras ellos exploraban con sus besos cada pliegue cada poro de su piel. Esa copa que compartió tantos momentos íntimos, testigo mudo de la sinfonía de amor de los dos, guardara para siempre el secreto de su pasión.